Por las calles de “Chicago”

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Rítmica y colorida, así se vio la adaptación local de la obra musical “Chicago”, de Maurine Dallas Watkins, que estrenó Amaury Sanchez la noche del viernes en la sala Carlos Piantini del Teatro Nacional.

Entre notas musicales, pasos de baile y el glamur de cabaret que presenta la pieza, ambientada en la ciudad de Chicago de la década de los años 20, se desenvuelve la historia de dos mujeres acusadas de cometer crímenes pasionales y que saltan a la fama gracias al ingenio de un sagaz abogado.

La trama, muy conocida por sus múltiples puestas en escena internacionalmente y sus galardonadas adaptaciones al cine, se desarrolló en esta versión de manera ágil, reforzada por los bailarines que en casi todas las escenas mantenían el brillo y el estilo con sus provocativos atuendos y sus sensuales movimientos.

El musical es protagonizado por Carolina Rivas y Denise Quiñones, como las criminales Roxie Hart y Velma Kelly. Junto a ellas se presentan Frank Perozo y Héctor Aníbal Estrella, con una destacada participación, quienes completan los papeles estelares en este musical en la piel de Amos Hart y Fred Casely, el marido de Roxie y el abogado, respectivamente.

Ernesto Báez y las actrices Lidia Ariza y Martha Guerrero también saltaron a la vista con sus intensas interpretaciones. Sin embargo, fue la orquesta la que se más se lució durante la función, pues los músicos, dirigidos por Amaury Sánchez, en más de una ocasión arrancaron aplausos del público que no llenó la sala en su primera función, por su coordinada y enérgica interpretación de jazz.

El vestuario, muy vistoso y sensual, es otro de los elementos a destacar, principalmente en la piel de las bailarinas, quienes durante el musical realizan varios cambios, cada uno más llamativo y colorido que el anterior.

Toda la puesta en escena estuvo enmarcada por una escenografía que impactó en cada acto, donde dominaban las luces y las imágenes del paisaje urbano de Chicago en los años 20.

Todo el conjunto funcionó a la perfección para darle más protagonismo a los artistas que interactuaron muy bien con el ambiente.

“Chicago” representa el debut teatral de Quiñones, quien describe la experiencia como memorable porque a través del proceso de producción tuvo la oportunidad de aprender más sobre la interpretación.

La modelo y actriz demostró poseer fuerza interpretativa, lo que le permitió equipararse con Rivas, quien tiene experiencia en musicales.

El décimo musical
Esta pieza representa para su productor general una obra especial porque con ésta llega a su musical número diez.

Chicago fue precedido por obras tan exitosas como “La novicia rebelde” (2000), “Peter Pan” (2007), “Cats” y “Cenicienta” (2009).

La dirección artistica recae sobre María Castillo, a quien muchos de los actores agradecen sus enseñazas durante el proceso de producción del musical.

La escenografía es un trabajo de Fidel López y el vestuario es obra de José Alexis Vázquez y María Luisa Reynoso.

Coreografía
Este elemento tan fundamental en un musical estuvo a cargo de Elizabeth Crooke, quien señaló que esta pieza requirió de mucho cuidado con el estilo, porque en la obra orgininal este elemento marcó un hito en la danza jazz y en los escenarios de Broadway, obra de Bob Fosse.

“En esta obra se destaca el estilo burlesco e irónico del teatro que surje de la comedia del arte, enmarcando y destacando cada personaje de la trama”, explicó la coreografa.

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